Conoce los mejores remedios naturales para la lactancia

Muchas mujeres desean amamantar de forma natural, sin embargo, en ocasiones, la leche producida no llega a ser suficiente. ¿Entones, cómo promover la lactancia materna? Existen algunas soluciones en forma de remedios naturales para la lactancia.

Los mejores remedios naturales para la lactancia

Desafortunadamente, también existe el hecho de que no hay suficientes estudios sobre algunas hierbas para afirmar que son útiles y beneficiosas. Por lo tanto, las mujeres pueden consumir varias preparaciones mediante el llamado ensayo y error antes de encontrar un medicamento natural que las ayude. Si funciona, es genial. Sin embargo, si experimentas síntomas negativos, deja de tomarlo.

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A pesar de toda su sabiduría médica colectiva, mucho no se aplica al cuarto trimestre, que es frustrante para la mayoría de las madres. Después del nacimiento, son increíblemente vulnerables. Pensando en ello, en esta ocasión, compartimos los considerados como los mejores remedios naturales para la lactancia.

Fenogreco vs Moringa

Mientras que el fenogreco (heno griego) solía considerarse una hierba bastante reconocida por sus propiedades y beneficios, hoy en día es suprimida por la moringa. Esta hierba moderna está ganando cada vez más atención. Se utiliza durante la lactancia en todo el mundo y se ha ganado un lugar en las clínicas de América del Norte durante los últimos 5 años.

Moringa es famosa por su robusto contenido de nutrientes, sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Aunque se necesitan más estudios en humanos, una fuente confiable confirma que no se han reportado efectos secundarios adversos en madres que amamantan. 

La moringa se puede comprar en forma de té, cápsulas o polvo. También puedes agregarlo a tu batido matutino.

Suplementos de lecitina

Ya sea un suplemento de soja o girasol, generalmente, los suplementos de lecitina ayudan a mejorar el flujo de la leche. Es por ello que se consideran y se recomiendan seguros durante el embarazo y después del parto.

Al igual que el papel de la lecitina en los productos alimenticios, también actúa como un emulsionante que evita que la leche se coagule en la glándula mamaria. Y, por otra parte, se recomienda para la inflamación de las mamas, o mastitis.